Agradecer la vida

Agradecer la vida. El Agradecimiento es una de las energías más elevadas que existen porque nos hace consciente de nuestra abundancia. Por eso, en lugar de poner el enfoque en lo que no tengo o deseo, reconozco todo lo que soy y hay en mi vida. Además, confío en que lo que requeriré para avanzar en mi camino se me irá dando en cada momento. 

En la mañana, apenas comienzo a dejar el estado de sueño, dedico unos segundos para Agradecer, Intencionar y Entregar (a una fuerza superior, a Dios, al Espíritu Santo, al Universo) mi día. Y a partir de ese momento estoy lista para iniciar la jornada con una buena actitud.

Así le hablo al Universo para agradecer la vida: “Agradezco por la oportunidad de vivir un nuevo día, agradezco mi salud, agradezco por mi casa, la pareja con quien comparto la vida, agradezco por el país de paz en el que vivo, por amar lo que hago, agradezco por mi familia y mis amigos, agradezco las experiencias y todo lo que he recorrido para llegar hasta donde me encuentro hoy”… 

Seguidamente, tomo una respiración lenta y profunda, coloco las manos una sobre otra en mi pecho, sonrío desde el corazón, y siento:

“Me conecto con la energía del amor y la abundancia, con el maestro del corazón, siento sus latidos y lo veo lleno de luz. Observo como con cada dilatación y contracción envía sangre iluminando cada célula de mi cuerpo, cada órgano y tejido. Todo mi cuerpo brilla y vibra en esa misma frecuencia elevada de amor y abundancia”.

Desde que llevé un taller basado en “Un Curso de Milagros”, con Samkor Sunheart, en octubre de 2019, agrego un tercer paso, llamado la Entrega, a este breve ritual matutino.

“Universo, te entrego mi día, que llegue lo que tenga que llegar, que pase lo que tenga que pasar, que reciba lo que tenga que recibir, que me encuentre con quien me tenga que encontrar, yo sé que tú sabes lo que más me conviene porque eres puro amor. Yo me dispongo a fluir momento a momento sin apegos ni rechazos, en completa aceptación y neutralidad, sabiendo que todo es perfecto tal y como es. Permíteme ser un canal a través del cual se manifieste la divinidad, el amor incondicional, la empatía, la paz interior, la bondad, la salud, la felicidad, e inspirar a otros”.

Y para terminar de agradecer la vida realizo una meditación. Ésta puede extenderse de 10 o 20 minutos, y la hago sentada en la cama. Hay días que no la hago, pero los tres pasos anteriores los tengo instalados como un programa de encendido de computadora.

¡Te invito a probarlos!